Ante una posible fuga de gas, cierra la llave de paso si puedes hacerlo sin riesgo, ventila el recinto y evita accionar interruptores, encendedores o aparatos eléctricos.
La ubicación de la pérdida debe confirmarse con instrumentos y pruebas de estanqueidad; nunca se debe buscar una fuga utilizando una llama.
La reparación y posterior comprobación deben quedar a cargo de personal competente, especialmente cuando se intervienen uniones, artefactos o redes interiores.